Flexibilizar nuestra vida

Flexibilizar nuestra vida

No sé a vosotros, pero para mí el término flexible se dibuja en mi mente como una barra de hierro ondulante. Ya sea para referirme a la flexibilidad del cuerpo, a la flexibilidad de horarios, a la flexibilidad de creencias o a la flexibilidad con los errores, por ejemplo. En la mayoría de las ocasiones aparece en mi mente esa barra de hierro ondulando como si fuese de goma…

¿Y por qué quiero hablar en este número de flexibilidad? Porque mientras he escrito los diferentes reportajes de este número me ha venido el término a la mente en bastantes ocasiones, y la posterior imagen de la barra bailonga.

Somos lo que pensamos, somos lo que nos creemos que somos. Somos lo que nos decimos que somos. Y nuestras ideas van pegaditas a nuestra espalda aplaudiendo cada vez que hacemos algo en consonancia con ellas, y burlándose cada vez que ven algo que “no va con ellas”. Y cuando hacemos caso de esos aplausos o esas burlas es cuando aparece el problema. Eso nos convierte en barras de hierro.

Al que le interese, quizá investigue sobre ideas de otras personas que se parecen poco a las suyas. Y si lo hace desde una posición en la que, de verdad, se quieran conocer otras perspectivas, puede que esa persona perciba como la barra de hierro comienza a ondular.

Escuchaba el otro día una entrevista en la que una persona comentaba que, a parte de la de la COVID-19, en este momento también estamos experimentando otra pandemia: la de la falta de comunicación entre dos posturas contrarias con educación y respeto.

Y eso lo podemos ver todos los días representado no solamente en los políticos, también en nosotros mismos.

¿Somos capaces de aceptar posturas contrarias sin alterarnos o sin querer debatir hasta el último detalle con el ánimo de hacer cambiar al otro de opinión? ¿Podemos mantener una conversación tranquila en la que, desde el respeto, se debata con calma, inteligencia y, por qué no, con el ánimo de pasar un buen rato? Sinceramente me parece que estamos lejos de ese punto, y yo me uno a ese grupo, hay mucho sobre lo que trabajar.

Cuando escuchaba esa entrevista me venía a la cabeza esa imagen de flexibilidad que comentaba antes: una barra de hierro ondulante.

Cirugía estética, comida hedónica, alimentación vegana, invertir en muebles y reformas, hacer meditación con Gong y Yoga Kundalini, preocuparse mucho por la estética, tintes químicos o naturales… ¿Ondula la barra o se vuelve rígida?

Descárgate ya mismo el nuevo número de Ocio Magazine #Tablets Cuatro. En esta edición encontrarás reportajes con los que practicar la flexibilidad de tus ideas ¿Te apuntas?

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